domingo, 19 de abril de 2009

Octava entrada: Décima semana de curso

Durante la semana pasada tratamos un tema que desde mi punto de vista es muy interesante: 
"El Patrón Oro"
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Con el aumento de la población mundial y el aumento del ritmo de comercio industrial requería unos medios de pago. 
Antes de la Revolución Industrial ya existían múltiples instrumentos de pago. En especial existen a lo largo de la historia dos grandes bloques:
  1. Monedas árabes y asiáticas de oro, que se utilizaban sobretodo en la famosa Ruta de la Seda.
  2. En el siglo XIII empezaron a existir monedas francesas e inglesas.
En un principio existían monedas donde su valor nominal (el valor del intercambio) era igual al valor real de la moneda. Esto ocasionaba ciertos problemas y a pareció la denominada ley de Gresham donde la moneda mala desplazaba a la buena.
Poco a poco, apareció el denominado dinero fiduciario donde el valor nominal no tenia relación con el valor real de la moneda.
Más tarde, fue importante la creación de soporte de papel mediante letras de cambio (son ordenes de pago emitidas por un particular en nombre de otro empezaron en s. XIII, y con época de auge en el s. XVIII) o bien billetes bancarios (se generalizan en el Imperio Romano y sobretodo después de la Edad Media). El dinero bancario arranca con la creación de la banca profesional en el siglo XVI- XVII.

Con la Revolución Industrial Inglaterra tubo la oportunidad de sentar las bases a las divisas del extranjero. En Brasil se descubrieron diferentes minas de oro. Brasil era colonia Portuguesa y este país mantenía un tratado comercial con Gran Bretaña. Todo esto significó la entrada de oro brasileño a Inglaterra y así se empezaron a establecer los principios del patrón oro.

El patrón oro (1871- 1914) se podría definir como el sistema de cambios fijos más conocidos de todos, aunque no es el único sistema de cambios fijos también existe por ejemplo el patrón plata, encabezado por Francia y donde España también se unió a este grupo de países.

Para poder pertenecer al grupo del patrón oro los países debían de cumplir dos condiciones:
  1. Tener acceso a minas de oro.
  2. Ser competitivos e ingresar divisas.
Las reglas eran las siguientes:
  • El Banco Central restableciera un tipo de cambio fijo.
  • Asegurar la libre circulación de oro dentro y fuera de la nación (no economías cerradas).
  • Asegurar la convertibilidad. El Banco Central tenía que transformar en oro el dinero acuñado. Servía para asegurar la equivalencia entre las reservas en oro y la circulación monetaria. 
Los países del patrón oro eran aquellos que comercializaban con Inglaterra. No podían estar en este patrón aquellos no competitivos. 
Dos objetivos que tenía en realidad el patrón oro: Fomentar la globalización económica
  1. Lograr la máxima estabilidad de cambios en los mercados de divisas.
  2. Mantener la máxima estabilidad de precios interiores (evitando la inflación).
David Hume en su obra Treatise on money había supuesto un sistema monetario internacional basado en que el patrón oro se equilibraría automáticamente:
  • Aquellos países con superávit en su balanza comercial ganarían oro procedente de los países que contaran con una balanza comercial negativa.
  • Disminuiría la oferta monetaria de los países de balanza comercial negativa reduciendo así su nivel de precios (deflación). Y esto produciría inflación en los países receptores de oro.
  • La deflación produciría que las exportaciones de los países perdedores de oro volviesen a ser competitivos y se redujera la inflación de los otros.
  • Y así se reequilibrarían las balanzas comerciales de sendos países.
Aquel país que ahora tiene su moneda depreciada produce una salida de oro a través del arbitraje.  Con esta pérdida de oro el Banco Central aumenta el tipo de interés interbancario. Así pues, los bancos comerciales también aumentan su tipo de interés provocando a su vez el encarecimiento y la reducción de los créditos a sus clientes. Este tipo de políticas lo que pretenden es reducir la salida de oro al exterior, disminuir el nivel de precios, mejorar la competitividad, aumentar las entradas de capital y reducir las salidas de éste y finalmente, reequilibrar sus cuentas con el exterior.

Desde mi punto de vista, el patrón oro tuvo un buen funcionamiento cuando se podían establecer paridades fijas, pero no siempre el valor de las monedas podía ser igual al valor del oro guardado en el banco central.  Uno de los problemas que ocasiono este hecho fue la denominada ley de Gresham, donde la moneda considerada mala desplazaba a la buena.
Además, se puede ocasionar un problema que en la actividad queda evidente cuando se fija un tipo de cambio. Por ejemplo entre el tipo de cambio de la peseta y el euro, cuando se realizó estábamos en una etapa económica de esplendor, ahora ese tipo de cambio sería diferente ya que nos encontramos en una época de crisis de la economía.



Un link interesante: 
http://www.eumed.net/cursecon/15/patronoro.htm